GM Oracle, o como escribir una historia con cartas

Como ya habréis visto en Instagram, durante los últimos días he ido publicando algunas entradas sobre Fatum y GM Oracle, centrándome en su utilidad para crear personajes e historias.

El mecanismo es bastante sencillo: las cartas se disponen siguiendo una estructura concreta y, a partir de ahí, se van revelando elementos como el protagonista, la situación inicial, la meta, el antagonista o la recompensa.

Cada carta incorpora además una serie de preguntas y conceptos que ayudan a profundizar en la escena y a añadir detalles que enriquecen la narración.

Pero GM Oracle no se queda únicamente en la creación de historias. También incluye herramientas para el Narrador —o Dungeon Master— como encuentros aleatorios, tesoros, trampas y otros recursos pensados para facilitar la improvisación. Es especialmente útil cuando la partida llega a un punto para el que no teníamos nada preparado o, simplemente, cuando la inspiración decide abandonarnos. Una sencilla tirada de cartas puede ser suficiente para que la historia vuelva a ponerse en marcha.

¿Qué aporta GM Oracle a una partida?

Una de las cosas más interesantes de GM Oracle es que no obliga a utilizarlo únicamente para preparar una aventura desde cero. También puede entrar en juego en mitad de una sesión, cuando los jugadores toman una dirección inesperada o cuando el Narrador necesita una respuesta rápida para algo que no tenía preparado.

Una tirada puede servir para decidir qué hay detrás de una puerta, qué clase de enemigo aparece, qué quiere realmente un PNJ, qué recompensa espera al grupo o incluso qué giro puede complicar una escena que parecía sencilla. En lugar de detener la partida para pensar durante varios minutos, las cartas ofrecen una serie de ideas sobre las que improvisar.

Esto también lo hace especialmente interesante para el juego en solitario. Cuando no hay Narrador, cualquier herramienta que introduzca incertidumbre y obligue al jugador a reaccionar ante algo que no había previsto ayuda a que la historia no termine convirtiéndose simplemente en aquello que uno quería que sucediera desde el principio.

Si tomamos como referencia las tiradas que hicimos en Instagram para crear al personaje y posteriormente su historia, la lectura resultante podría ser esta:

Zahir llega a Qadira, una ciudad hermosa y corrupta donde una fiebre sin nombre vacía los barrios pobres mientras los poderosos siguen celebrando banquetes. Allí busca a Nayra de los Velos, una bailarina, ladrona y espía tan ágil como escurridiza, que ha robado —o recuperado— una extraña pócima llamada Sangre de Azafrán. Diluida puede aliviar la enfermedad que azota la ciudad; en estado puro, se convierte en un veneno mortal.

La búsqueda de Nayra llevará a Zahir hasta un taller de alquimista, un cadáver reciente y el regreso de Kharad, un bárbaro del desierto que guarda una vieja deuda con él. Entre magia, acero, veneno y una atracción difícil de ignorar, Zahir tendrá que decidir qué hacer con una cura capaz de salvar vidas… o acabar con ellas.

Como puede verse, con unas pocas cartas ya tenemos una semilla bastante sólida para construir un relato, preparar una partida o ampliar el trasfondo del personaje introduciendo nuevos lugares, enemigos y relaciones.

Y eso es precisamente lo interesante de GM Oracle: no escribe la historia por nosotros, sino que nos da suficientes piezas para empezar a imaginarla.

De unas cartas a una historia

Lo interesante de esta tirada es que GM Oracle no nos ha dado un argumento completo. Nos ha proporcionado unas piezas.

Tenemos un protagonista ya definido, una situación marcada por la decadencia y la corrupción, una meta relacionada con el romance, un enemigo procedente del desierto y una recompensa ligada a la alquimia, la medicina o el veneno.

A partir de ahí empiezan las decisiones.

¿Dónde ocurre la historia? ¿Quién es esa persona ágil que busca Zahir? ¿Por qué el bárbaro quiere detenerlo? ¿La pócima es realmente una recompensa o puede convertirse en el centro del conflicto?

En nuestro caso, esas preguntas terminaron dando forma a Qadira, Nayra de los Velos, Kharad y la Sangre de Azafrán. Otra persona podría haber utilizado exactamente las mismas cartas y haber obtenido una historia completamente distinta.

Y creo que ahí está una de las mayores virtudes de GM Oracle: las cartas no sustituyen la imaginación, la provocan.

 

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